Regeneración Urbana Ferrería

En nuestro artículo anterior abordamos el tema de la reconversión de zonas industriales a nuevos usos que ha ocurrido en diversas ciudades del mundo, y del potencial que la zona industrial de la Delegación Azcapotzalco tiene para cambiar su vocación y destino si impulsamos su transformación. Hoy, retomamos el mismo caso para que nuestros lectores se enteren con mayor profundidad del programa.

Localizada entre la llamada ciudad central y los municipios conurbados del Estado de México que poseen mayor densidad de población, en esta delegación está la Zona Industrial Vallejo, construida en la década de los 40 del siglo XX y que en ese entonces se ubicaba en la periferia de la ciudad. En su etapa de mayor auge, en los años 70, Vallejo contaba con 800 establecimientos y 71 de las 500 empresas más importantes del país estaban asentadas allí.

Con el paso del tiempo, el crecimiento urbano del Distrito Federal absorbió a Azcapotzalco y la Zona Industrial Vallejo dejó de ser un polo de atracción. La población que había llegado con el auge de la industria, en la década de los 80 comenzó a migrar a Tlanepantla, Naucalpan, Los Reyes Iztacala y otros municipios del Estado de México, con lo que se inició el abandono tanto de la gente como del mercado inmobiliario y la producción industrial.

Ahora, en este nuevo siglo, la ubicación estratégica de Vallejo y la robusta infraestructura urbana de la delegación la pone de nuevo en el mapa de la ciudad como una zona de oportunidad de inversión donde el gobierno del Distrito Federal, a través de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda impulsa el proyecto Regeneración Urbana Ferrería.

El punto de partida: un modelo territorial

La política de desarrollo urbano de la presente administración capitalina contempla una serie de Proyectos Estratégicos de distintas magnitudes y vocaciones para encaminar a nuestra ciudad hacia un nuevo orden urbano articulado por los siguientes conceptos: Proyectos Ordenadores, Corredores de Integración y Desarrollo, Zonas de Ordenamiento Territorial y Proyectos de Equipamiento Social y Centros de Barrio.

Por sus características urbanas, el proyecto en el que trabajamos en Azcapotzalco es una Zona Integral de Desarrollo y de Alta Tec4 3 w w w. i n m o b i l i a r e . c om 99 nología, es decir, es un polígono específico de la ciudad donde coexisten un alto grado de deterioro o subutilización de su infraestructura, con un alto potencial de desarrollo urbano −estructura urbana, infraestructura, posibilidad de regeneración, recualificación, refuncionalización y de implementación de un modelo de desarrollo sustentable−. Conducir de manera adecuada su reconversión significa una oportunidad única de mejoramiento integral para incorporar usos como la industria no contaminante, nuevas tecnologías y actividades recreativas.

La zona tiene diferentes elementos de características regionales, entre las que destaca la Zona Industrial Vallejo, la Estación de Carga “Pical - Pantaco”, los Centros de Transferencia Modal “Ferrería – Fortuna”, la Universidad Autónoma Metropolitana, el Tecmilenio, la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME), del Instituto Politécnico Nacional (IPN); el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP) y el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyT) Nº 8, el Tecnoparque, el Deportivo Reynosa y la Alameda del Norte, además de áreas habitacionales, constituidas por pueblos, barrios y colonias.

Es fundamental destacar que entre estos elementos hay inmuebles catalogados por el Instituto Nacional de Bellas Artes, que son parte esencial del tejido urbano: el Rastro de Ferrería, diseñado por arquitecto José Villagrán García, y los Almacenes Nacionales de Depósito y Terminal de Carga de Ferrocarriles de Pantaco.

El programa integral

Para construir un territorio urbano acorde con las exigencias del siglo XXI y, por consiguiente, atraer empresas y servicios que cumplan con este reto, el proyecto Regeneración Urbana Ferrería contempla una integración funcional de las áreas circundantes, la creación de suficientes áreas de oportunidad y desarrollo, el reforzamiento de la infraestructura, la incorporación de servicios complementarios, vivienda, vialidad y transporte, equipamiento deportivo y recreativo y el mejoramiento de los espacios públicos existentes.

Este proyecto abarca 180 manzanas (mil 121 hectáreas), está basado en el Programa Delegacional de Desarrollo Urbano y plantea en primer término satisfacer las necesidades existentes.

Una de las primeras intervenciones a realizar es el reforzamiento de la infraestructura. La implementación de tecnologías de punta en el tratamiento del agua, una subestación eléctrica y la modernización de las actividades propias del conjunto urbano son algunos de los objetivos.

En materia de vialidad y transporte, los diferentes sistemas de transporte público aseguran un intercambio promedio de 30 mil pasajeros desde y hacia el Estado de México, el cual se va a incrementar cuando esté terminado el tren suburbano. Entre nuestras metas están la creación de un sistema de corredores verdes paralelos a las vías del ferrocarril, el fomento del transporte no motorizado, favorecer el transporte público y ordenar los centros de trasbordo en sus diferentes modalidades.

Así mismo, para mejorar la movilidad motorizada proponemos adecuaciones viales para rescatar y mejorar la imagen de la antigua calzada procesional de Azcapotzalco a La Villa (actualmente Eje 4 Norte).

Para dotar de suelo urbano proponemos la colocación de una losa sobre la zona de andenes de Ferrocarriles Nacionales; y en la zona de Pical, la reconversión a usos mixtos que permitan hacer ciudad por medio de proyectos de vivienda, comercio, etcétera.

Respecto a los servicios complementarios vamos a impulsar usos comerciales en la calle Norte 45 donde podrán abrir bancos, restaurantes, oficinas en renta, venta de bienes raíces, alquiler de equipos, mobiliario renta de vehículos, agencia automotriz y estacionamientos públicos, entre otros. Cabe destacar que para el caso de hoteles y moteles podrán construirse 10 niveles máximos y 30% de área libre mínima.

Y para que todos los habitantes tengan espacios de esparcimiento, junto a la Alameda Norte −espacio público que vamos a recuperar− estamos analizando la viabilidad para la construcción de una Arena y Centro de Espectáculos, además de impulsar la remodelación de los deportivos Reynosa y de los Ferrocarrileros.

Polo de desarrollo

El plato fuerte del plan maestro es convertir a Vallejo en una zona de alta tecnología. El impulso la industria no contaminante contribuirá al desarrollo sustentable de la ciudad, además de que será fuente de empleo para miles de personas.

Para ello, vamos a conjuntar a todos los actores del desarrollo urbano −público y privado−, que contribuyan a preservar la ecología; instituciones cuyas actividades se encuentren en procesos de innovación y que pueden ser tecnopolos o enclaves informáticos, incubadora de empresas y servicios vinculados a la industria, producción de comunicaciones inalámbricas y componentes electrónicos; bioingeniería de materiales avanzados; centro de telecomunicaciones; desarrollo y maquila de software; institutos tecnológicos y equipamiento para alta tecnología.

La reconversión de la zona industrial de Azcapotzalco representa una gran oportunidad para la ciudad y sus habitantes, pues será un atractivo polo de desarrollo. Con el proyecto Regeneración Urbana Ferrería, la población de esta delegación y la de los municipios conurbados del Estado de México tendrá servicios accesibles, espacios públicos bien diseñados y seguros, y nuevas fuentes de trabajo más cerca de su casa. Por ello, es fundamental impulsar su desarrollo.